Equipo

Soy Pedro Andreu y a estas alturas de mi vida me defino como una persona que está alcanzando su lugar en el mundo. Sé que puede sonar rimbombante, pero no lo es.
Dijo alguien una vez, que a este mundo veníamos a dos cosas:

¡QUERER Y QUE TE QUIERAN!

A fecha de hoy, me siento feliz porque estoy cumpliendo con ello cada día más.

Puedo decir con orgullo que el tiempo que llevo en esta vida, he cumplido con ese precepto muchas veces, pero sobre todo, lo que he descubierto es que todo comienza cuando es uno mismo quien cumple con ello.

Efectivamente, me quiero mucho y creo que seguiré queriéndome cada días más.
En este estado de amor onírico hacia mí mismo, me veo capaz de ser generoso y compartir dicho amor hacia aquellas personas que se me acercan y necesitan de él.

¡Soy feliz y me apetece compartirlo en un proyecto como es Plus 40!

Técnicamente podría decir que soy un emprendedor nato. Descubrí hace tiempo que el ser humano comienza a ser feliz cuando posee motivaciones y una de las principales es la de poder “cazar emociones” que te permitan sufragar la vida.

Es por ello que me defino como un cazador de emociones a través de mi dedicación como FITNESS COACH.
En esta dedicación, incluyo una de las herramientas más potentes e inspiradoras para mí, como son los caballos. A día de hoy, una de mis grandes motivaciones vitales.

Ellos son mi energía y la llave para la comprensión de lo que llamamos vida, lo que me permite posteriormente, traducírselo a mis clientes, con el fin de encontrar sus propias claves en pos del equilibrio vital que todos necesitamos y vamos buscando.

En mi aportación profesional incluyo los entrenamientos que tiene el ser humano a su alcance, para conseguir su equilibrio y por qué no decirlo, su felicidad:

* Entrenamiento físico
* Entrenamiento nutricional
* Entrenamiento emocional

Me considero un traductor empírico de toda la información existente al respecto y apoyándome en mi larga experiencia como deportista y ser humano integral, creo modestamente, que acabo ayudando a todos mi clientes, de una forma u otra, y me siento orgulloso por ello.

A estas alturas de mi carrera profesional, pero sobre todo, a estas alturas de mi vida, he descubierto que me hace muy feliz facilitar el camino hacia la felicidad de todos aquellos seres que me rodean y confían en mí.

Suena sin duda, pretencioso, pero no os voy a mentir si digo que me hace “flotar” cuando uno de mis clientes es capaz de perder más de 40 kilos de peso, pero sobre todo, consigue tener autoestima, felicidad y deseo por vivir.

Tampoco os miento, si os digo que vuelvo a “flotar” cuando trato a uno de esos caballos que llegan a mí, totalmente desequilibrados, casi siempre por obra de la inconsciencia humana y le ayudo a regresar al mundo de paz y equilibrio para el que ha nacido. Soy incapaz de describir con palabras la emoción que siento cuando a través de su energía me ofrece su gratitud y confianza.
En el proyecto De 40 a 50, me gustaría poder conseguir esa sensación que me da felicidad, a través de poder ayudar, compartir y divertirme con todos aquellos hombres que decidan confiar en mis criterios y en mi buena voluntad.
Como siempre hago, me voy a dejar el alma para conseguirlo.

Querría terminar esta presentación, agradeciendo a todas las personas y animales que han pasado por mi vida y han contribuido a ser la persona que soy.

Con especial atención a mi familia (pequeña pero potente), a Lola (alguien a otro nivel), a Francisco por su confianza en mi ( a veces ciega :)) y a todos mis clientes humanos y animales, que habéis contribuido a sentirme orgulloso de mí mismo.

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Mi nombre es Francisco Lorenzo (Quiles), voraz lector; estudié filología inglesa pero no terminé los estudios – (tenía mejores cosas que hacer, pasarme 6 meses en la India y viajar por el mundo  – a la vuelta estudié Marketing e Imagen personal y entendí algo más sobre mí mismo.

He visitado psicólogos, nutricionistas, filósofos… y he hablado con ellos sobre el sentido de la vida.
He viajado por México, Puerto Rico, Venezuela, China, Nepal, India, Marruecos… por supuesto he recorrido España…

Con dos hijos adultos, en casita conmigo, afrontando los retos financieros, teniendo que liderar mi empresa familiar.

Reconozco que durante muchos años despreocupé mi cuidado personal – sexual, emocional, físico y mental; aunque creo recordar que el sexual nunca lo abandoné – Desorganizado, indisciplinado, ausente, 45 años sin hacer ejercicio alguno, épocas de consumo de alcohol…

Hasta que decidí que estaba ya cansado de dar tanta vuelta y emprendí un camino sin marcha atrás, el camino del cambio y de vivir una vida todo lo plena que pueda hasta el momento de mi despedida del planeta.

Entendí que el cambio que perseguía en las cuatro áreas importantes de la vida (salud, riqueza, relaciones y felicidad) necesariamente tenía que iniciarlo por el cambio físico.

Ya lo había intentado por mi cuenta en varias ocasiones (dietas, varias veces me apunté al gimnasio – apenas duraba un par de meses – en alguna ocasión cuando terminaba la sesión acababa bebiendo cerveza con el amigo con el que compartía la sesión…)
Así que me dije: si en los próximos seis meses voy a gastar un dinero importante en salidas y fiestas de comida y bebida, ¿Existe alguna forma mejor de invertirlo?, y encontré la respuesta: voy a invertirlos en mí mismo.

Decidí contratar a un entrenador personal y es cuando conocí al que hoy considero mi amigo, mi mentor y la persona que ha ayudado a que mi vida de un giro de 180 grados. Pedro Andreu, compañero en esta aventura y al que estaré eternamente agradecido.

Entendí que el cambio tenía que iniciarlo en el aspecto más esencial, el que nos aporta la energía para conseguir lo que nos proponemos: el cambio físico (nuestro cuerpo). Sin embargo, no se trata solo de un cambio físico, se trata de un cambio integral a todos los niveles. Más energía, más fortaleza, más capacidad para afrontar los problemas…

El aspecto más importante que estoy consiguiendo, aún tengo un largo recorrido por delante, es la superación de la necesidad de agradar que siempre he tenido. Y contestar a la pregunta ¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Qué significa, de verdad, el éxito para mí?

Con todos estos antecedentes hoy me siento con la fortaleza, la capacidad y el deseo de compartir mi experiencia con el resto del mundo.

En la actualidad he adoptado algunos principios esenciales con los que quiero vivir mi vida: la confianza, la libertad y el equilibrio personal. Los valores que me motivan cuando me levanto por la mañana son el deseo de aventura, mantener mi salud en su máxima posibilidad y generar riqueza suficiente para mí mismo y para mi familia.
Siempre he sentido una inquietud, casi necesidad, de conocer el funcionamiento del cerebro, la conexión con eso que llamamos yo (recomiendo la lectura de cualquier libro de Antonio Damasio) y de viajar.

Mis metas actuales son crear un espacio que pueda ayudar a quienes se encuentran en una situación parecida, mi libertad financiera y vivir temporadas en otros lugares del mundo (Nueva Zelanda y Canadá).

Emprendo esta extraordinaria aventura junto a Pedro con el ánimo de ayudar a quien podamos y agradezco la lectura de esta presentación.
Gracias.