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¿Vino o cerveza? he ahí la cuestión

Cuando comienzo a trabajar con un nuevo cliente de forma integral, debo conocer sus hábitos de vida y de alimentación. Ahí es cuando aparecen los hábitos sobre el consumo de alcohol, especialmente centrado en el consumo de cerveza y vino.

Es muy curioso observar, una vez más, como los poderes económicos han labrado en nuestra mente un mensaje erróneo e interesado, sobre el consumo de estas dos bebidas.

No hay cliente que no me comente: “¿No me irás a quitar mi cervecita y mi vinito? Son buenas para la salud, ¿verdad?”.

Es ahí dónde me doy de bruces con ese imaginario microchip, que nos han implantado desde pequeños, para que seamos buenos clientes de los productos que la industria explota con grandes beneficios.

¡Pues sí, la cerveza y el vino, no son buenos para la salud!

Para que así lo puedas comprobar, te aporto un artículo redactado por Elena Sanz desde la revista “Muy Interesante”, donde científicamente se demuestra lo nocivo de estas bebidas para la salud de hombres y mujeres.

«Un estudio ha confirmado por primera vez que los hombres y las mujeres que beben alcohol de forma continuada sufren en mayor medida obesidad abdominal, relacionada con el aumento de la mortalidad en adultos. El efecto del alcohol en la grasa acumulada es mayor en el caso de la cerveza que en el del vino, aunque ambos tienen un marcado efecto sobre esta adiposidad.

El estudio prospectivo europeo sobre cáncer y nutrición (EPIC) revelan que el consumo de alcohol de forma continuada a lo largo de la vida en hombres y mujeres produce obesidad abdominal con aumento del perímetro de la cintura. Además, en los hombres provoca obesidad general con aumento del Índice de Masa Corporal (IMC), según se hace eco la agencia SINC.

El trabajo, realizado en el transcurso de nueve años y publicado en el European Journal of Clinical Nutrition, contempla una muestra de 258.177 individuos de edades comprendidas entre 25 y 70 años procedentes de diez países europeos (Francia, Italia, Grecia, Holanda, Alemania, Suecia, Noruega, Reino Unido y España). Y es el único estudio realizado hasta la fecha que analiza el consumo de alcohol en una amplia muestra de personas adultas de diferentes regiones europeas y examina el papel de la exposición durante mucho tiempo al alcohol en la obesidad abdominal y general. La mayoría de estudios se basan en el consumo reciente de alcohol durante un periodo corto de tiempo.

¿Cerveza o vino?

Los investigadores analizaron también el efecto específico de determinados tipos de bebidas alcohólicas, entre ellas la cerveza y el vino. Si bien el efecto del alcohol sobre la obesidad abdominal se explica en gran medida por el consumo de alcohol a lo largo de la vida, el consumo de cerveza tiene más influencia que el de vino, aunque ambos tienen un marcado efecto sobre la aparición y acumulación de esta grasa.

Por su parte, los hombres que consumen más cerveza presentan un exceso de riesgo del 75% de obesidad abdominal, mientras que los elevados consumidores de vino exceden del riesgo un 25%. En las categorías altas de consumo de cerveza y vino, el exceso de riesgo para la cerveza es casi el doble que para el vino en las mujeres. Así, los hombres que consumen tres o más vasos diarios de cerveza incrementan un 50% su riesgo de padecer obesidad abdominal mientras que los que consumen uno o dos lo incrementan un 15%. Sin embargo, las mujeres que beben uno o dos vasos diarios a lo largo de la vida tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar obesidad abdominal que las que no llegan a consumir medio vaso. Las que consumen tres o más vasos diarios duplican su riesgo.

Con respecto al vino, las mujeres que toman tres o más vasos tienen un riesgo incrementado en un 60% de tener sobrepeso abdominal que las que no llegan a beber medio vaso. En varones, el aumento de riesgo en las categorías de alto consumo de vino es el 28%.»

Para acabar, me gustaría compartir contigo que, en el método Plus40 no prohíbo el consumo de nada, porque todo puede tener un efecto para nuestra salud mental y es por ello que, de forma pautada y equilibrada, propongo los momentos más adecuados para la ingestión de estas bebidas, si realmente te ofrecen momentos agradables. Eso sí, con la verdad por delante de que no son alimentos, ni sustancias que nuestro cuerpo precise para un buen funcionamiento

Con esta toma de conciencia, creo que se consigue el equilibrio y la evolución que necesitamos para ser un hombre de más 40, con un gran presente por delante.

Pedro Andreu.

Autores de plus40

Pedro Andreu y Francisco Lorenzo

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